Omán: patrimonio cultural, frente a espacios de ciencia ficción.

Foto, por cortesía de noofikri de pexels. El sultanato de Omán –calificada como “la perla de Oriente”- se perfila como un serio contendiente en la recuperación turística de los países de la zona del Golfo Arábigo. Tanto los Emiratos Árabes Unidos, como Qatar y Arabia Saudí -que ha abierto un grifo de inversiones que no parece que vaya a secarse pronto- están poniendo sobre la mesa todos sus esfuerzos para recobrar el turismo diezmado durante la pandemia y potenciarlo, como una de las formas de diversificarse y generar actividad económica a largo plazo al margen de los ingresos por hidrocarburos. Omán tiene la ventaja de que no se ha contaminado con la presencia extranjera y mantiene su esencia y su tradición, con diversos enclaves que han sido reconocidos por la UNESCO como patrimonio de la Humanidad (los rascacielos de Dubái tienen pocas posibilidades de hacerle sombra en ese frente). Tuve la ocasión de recorrer Omán en 2016, cuando los destinos de aquellos ciudadanos los regía...