Nuno Gonçalves: cuando los azulejos empujan a reflexionar.

Texto y fotos: Juan Girón Roger.
Nuno Gonçalves representa la tradición de los artistas portugueses de azulejos de terracota pintados a mano. Se trata de un arte milenario, con raíces árabes, que adorna iglesias y otras edificaciones a lo largo de la geografía portuguesa.
[sobre esta linea, fotos del taller del artista]
Basado en la localidad lusitana de Castelo Branco, Gonçalves se comenzó a formar en azulejería a finales de los años 90 del pasado siglo. Utiliza la metodología clásica portuguesa: pinta directamente sobre la pieza recubierta de esmalte crudo utilizando pigmentos cerámicos minerales mezclados con esmaltes y, finalmente, funde el pigmento con el esmalte a altas temperaturas, con lo que éste se vuelve permanente.
El maestro Nuno Gonçalves lleva el mismo nombre que un célebre pintor renacentista portugués, algo así como si un pintor español contemporáneo se llamase Francisco de Goya. Eso debe suponer una responsabilidad!.
Al Gonçalves del siglo XXI le cabe la satisfacción de haber logrado un estilo híbrido entre la estética propia de la pintura de azulejos y otras formas artísticas. El resultado son pequeños azulejos y también paneles de azulejos pintados a mano que a menudo llaman a la reflexión, a la meditación sobre la existencia, a caballo entre lo clásico y lo tierno ( “fofinho”) . Su intención siempre fue conseguir el maridaje estético entre lo antiguo y lo moderno. Una misión nada fácil que ha cumplido con éxito. Actualmente, está vinculado a actividades culturales para promover la creatividad local, como por ejemplo a través de la Fábrica da Criatividade en Castelo Branco.
Tuve la oportunidad de charlar con él durante el pasado FITUR en Madrid. En el contexto de su preocupación por abrazar la tradición clásica sin renunciar a la provocación estética, resaltó la importancia de recuperar motivos mitológicos relevantes para la península ibérica. Como el de Ofiussa –el territorio portugués (“tierra de las serpientes”) según lo llamaron los griegos antiguos- que él ha representado en una obra de azulejería de gran impacto visual.
Ofiussa se refiere a los ofis”, indicó Nuno Gonçalves , “un pueblo que habitó en las montañas del norte de Portugal y en la actual Galicia. Los ofis rendían veneración a las serpientes, de ahí la imagen en los azulejos. Como detalle, he incluido una pequeñísima embarcación helena que puede verse a la izquierda de la imagen. Adoptada por el rey D. João I para su sello real e incluso por los emperadores de Brasil más tarde, esta composición es un símbolo de Portugal.

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