Ayutthaya: de “Venecia de Oriente,” a evocadora ruina.
Texto y fotos: Juan Girón Roger . Ayutthaya se visita entre ladrillos calientes, raíces que abrazan estatuas y silencios que parecen más antiguos que la propia piedra. A poco más de una hora de Bangkok , la antigua capital de Siam aparece como una ciudad detenida en el tiempo: un paisaje de templos abiertos al cielo, Budas mutilados y estupas (estructuras religiosas budistas en forma de torre o campana) que aún conservan la elegancia de un reino desaparecido. El viaje empieza con una paradoja. Ayutthaya significa, según su raíz sánscrita, algo cercano a “ la invencible ”; sin embargo, lo que hoy encuentra el viajero son las huellas majestuosas de una derrota. Fundada hacia 1350 sobre una isla rodeada por los ríos Chao Phraya, Pa Sak y Lopburi, fue durante más de cuatro siglos el corazón político, religioso y comercial del reino de Siam . Llegó a tener un millón de habitantes y sus templos y palacios la hacían rivalizar con las cortes de Londres o París. Caminar hoy por sus r...